Marketing con propósito – la publicidad que es inútil

Podrías resumir la estructura de la mayoría de los anuncios de las pequeñas empresas de la siguiente manera:

  • Nombre de empresa y su logo
  • Una larga lista de productos y servicios
  • Declaraciones de mejor calidad, mejor servicio o mejor precio
  • Oferta de presupuesto gratuito
  • Datos de contacto

Y aun así, esperan que un posible cliente con una necesidad inmediata por su producto o servicio lo vea y compre. A eso se le llamaríamos “marketing por accidente”. Un posible cliente que por suerte ve el anuncio adecuado en el momento adecuado, y ciertas veces por fortuna se realiza una venta.

Si estos “accidentes” nunca ocurriesen, nadie haría publicidad. Pero como suele ocurrir, la venta o un prospecto ocasional puede ser el resultado de este tipo de publicidad.

Es como si los negocios visitarán el casino. Meten su dinero en un traga monedas, tiran la palanca y esperan ganar el premio – pero, en la mayoría de las veces, la casa siempre gana. En ocasiones, a veces ganan pequeños premios, lo que eleva sus esperanzas y les anima a seguir jugando.

Es hora de hacer marketing con un propósito – tratar la publicidad como una máquina expendedora, dónde los resultados generan valor y son predecibles, y no como una traga monedas, dónde los resultados son aleatorios, y las probabilidades están en tu contra.

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Para hacer marketing con un propósito, necesitamos observar 2 elementos esenciales:

  1. ¿Cuál es el propósito de tu anuncio?
  2. ¿En qué se centra tu anuncio?

Cuando se les pregunta a los dueños de negocios cual es el propósito de su anuncio, solemos recibir como respuesta:

  • Branding
  • Darse a conocer
  • Que las personas conozcan sus productos y servicios
  • Conseguir ventas
  • Conseguir que las personas pidan un presupuesto

Intentan sacarle todo el provecho posible al anuncio. Pero al intentar abarcar demasiado, terminan sin conseguir ninguno de sus objetivos.

UN ANUNCIO POR UN OBJETIVO

La regla ideal es «un anuncio – un objetivo». Si el objetivo no se alcanza, cambia el anuncio. Incluyendo el nombre y logo del negocio. El espacio de publicidad es valioso y estas cosas ocupan un sitio importante en el espacio de tu anuncio, normalmente restando importancia al mensaje en vez de aumentarlo.

En vez de vender directamente con tu anuncio, invita a los posibles clientes a mostrar interés. Esto de alguna manera bajara la resistencia ante el anuncio y te ayudara a ir creando una base de datos para futuras campañas, lo cual es una de las ventajas más valiosas de tu negocio.

En capítulos anteriores vimos como crear a tu objetivo claro, una vez hecho, necesitas comunicarlo de la manera correcta.

¿Qué quieres que hagan?
¿Qué llamen a tu número gratuito para realizar un pedido?
¿Qué visiten tu sitio web?
¿Pedir un informe gratuito?

Tienes que ser bastante claro en la llamada a la acción (CTA). No tener algo muy difuso como “no dudes en contactar con nosotros”.

¿Has ido a un fiesta y al estar sentado al lado de alguien que se la pasa hablando de si mismo? Cansa rápido. Similarmente, la mayoría de la publicidad de las pequeñas empresas se centran en ellas mismas. En vez de hablar de las necesidades y problemas de los posibles clientes.

Desafortunadamente, estás en un mercado muy competido, con todos gritando al mismo tiempo, lo cual hace que tu mensaje no se escuche con claridad debido a ello, debemos hacer marketing con un propósito. Ese propósito es el marketing de respuesta directa, el cual se centra más en las necesidades, pensamientos y emociones del mercado objetivo. 

Haciendo esto, seguramente resonarás a un nivel mas profundo en la mente del cliente ideal.

En el próximo capítulo sabremos ¿cómo destacar entre la multitud? – aun cuando estás vendiendo la misma mercancía que otros.